Los gobiernos municipales de las ciudades de El Alto y La Paz serán los responsables de garantizar el servicio de agua potable y alcantarillado una vez que la privada Aguas del Illimani deje el país, informó José Barragán, viceministro de Servicios Básicos.

Los gobiernos municipales de las ciudades de El Alto y La Paz serán los responsables de garantizar el servicio de agua potable y alcantarillado una vez que la privada Aguas del Illimani deje el país, informó José Barragán, viceministro de Servicios Básicos.

Aunque el gobierno ha descartado la posibilidad de administrar ese servicio a través de una cooperativa, porque considera que esa forma de administración es ?ineficiente?, los vecinos de ambas ciudades manifiestan su intención de reivindicar a la antigua empresa municipal Samara.

A menudo, las cooperativas son objeto de ataques del sector privado, en gran parte a causa de la ignorancia de la opinión pública sobre su carácter que las distingue de las demás empresas. Las cooperativas defienden una concepción de la producción, del trabajo, de la solidaridad y del reparto muy diferentes al mercantilismo. Son entidades económicas que colocan al ser humano -y no a la mercancía- en el centro de sus preocupaciones.

Las cooperativas tienen una función social y medioambiental, y pretenden construir solidaridades humanas. Su objetivo primordial consiste en servir a todos sus miembros y no la maximización del producto de su capital, opina el periodista Ignacio Ramonet. Por tanto, están predestinadas a ofrecer a sus miembros más asistencia y más ventajas en términos de precios.