La mujer protagonista de la seguridad alimentaria: el PMA examina los desafíos El Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas, el mayor proveedor del mundo de ayuda humanitaria a las mujeres, ha escogido como tema del Día Internacional de la Mujer 2004 “La mujer, protagonista de la seguridad alimentaria”.

La mujer protagonista de la seguridad alimentaria: el PMA examina los desafíos

(PMA).- El Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas, el mayor proveedor del mundo de ayuda humanitaria a las mujeres, ha escogido como tema del Día Internacional de la Mujer 2004 “La mujer, protagonista de la seguridad alimentaria”.

De los 110 millones de personas que recibieron raciones de alimentos del PMA el año pasado, alrededor del 70% eran mujeres y niños.

En Bolivia, las mujeres tienen un rol protagónico en las intervenciones de emergencias del PMA así como en sus proyectos de desarrollo, de alimentación escolar, alimentación preescolar, atención de niños de y en la calle y alfabetización. Ellas son las principales actoras de los proyectos porque su participación valoriza el rol de la mujer en la sociedad. Cuando la mujer participa en la distribución de la ayuda alimentaria, hay más probabilidades de que una familia se alimente adecuadamente.

Mediante el sistema que el PMA aplica en todo el mundo de seleccionar a las mujeres como beneficiarias principales de la ayuda alimentaria, el PMA procura asegurar que los alimentos lleguen a los más necesitados. En sus más de 40 años de experiencia, el PMA ha constatado que cuando la mujer controla los alimentos, sus hijos tienen más posibilidades de crecer bien alimentados, asistir a la escuela y llegar a ser miembros productivos de la sociedad. Éste es un buen modo de romper el ciclo de la pobreza y el hambre en el que están atrapados más de 800 millones de personas del mundo entero.

En muchos países en desarrollo, las mujeres trabajan desde el alba hasta el atardecer para mantener a sus familias. En muchos casos llevan a cabo ellas solas todas las tareas del hogar, desde conseguir, preparar y cocinar los alimentos hasta aprovisionarse de agua y leña. Además, cuidan de los niños y de los enfermos.

“Debemos encontrar formas de facilitar su tarea asegurando al mismo tiempo que sigan estando en el centro del proceso; en suma, potenciar la capacidad de acción de las mujeres sin sobrecargarlas de trabajo”, dijo el Director Ejecutivo del PMA, James T. Morris.

La celebración anual del Día Internacional de la Mujer, que tiene lugar en la sede del PMA en Roma y en algunas de sus oficinas regionales y en los países, incluirá un debate a cargo de un grupo de expertos, que examinarán opciones viables para responder a los desafíos que afrontan las mujeres tanto en los momentos de estabilidad como en las situaciones de emergencia.

El PMA ha decidido adoptar una serie de medidas para hacer frente a los problemas con los que se encuentran las mujeres beneficiarias: emitir las tarjetas de raciones de alimentos a nombre de las mujeres; ubicar los puntos de distribución lo más cerca posible de las viviendas de las mujeres; reenvasar los alimentos en cantidades más pequeñas de modo que sean más fácil de transportar; consultar a las mujeres sobre los arreglos para la distribución, con especial atención a la seguridad; e informar a los beneficiarios acerca de los cauces seguros para notificar abusos relacionados con la distribución de alimentos.

El SIDA afecta más a las mujeres

El debate del PMA abarcará también el tema de las Naciones Unidas para el Día Mundial de la Mujer 2004, “El género y el VIH/SIDA”. Se reconoce ahora que las mujeres y las niñas son las más afectadas por esta enfermedad, en primer lugar porque son más vulnerables fisiológicamente a la infección ?según las estimaciones, la transmisión de hombre a mujer es dos veces mayor que la de mujer a hombre? y, además, porque frecuentemente son víctimas de relaciones sexuales forzadas. A escala mundial, entre la quinta parte y la mitad de las niñas y las jóvenes afirman que su primera relación sexual fue forzada.

El acceso desigual a la educación es otra de las causas por las que las mujeres son más vulnerables al VIH/SIDA, y representa una de las razones por las que el PMA promueve proyectos de alimentación escolar para propiciar una mayor asistencia de las niñas a la escuela. En algunas de las regiones más afectadas, las encuestas han revelado que más de la mitad de las muchachas de entre 15 y 19 años nunca han oído hablar del SIDA o tienen una idea más bien equivocada de cómo se trasmite el virus VIH.

“El VIH/SIDA es una carga terrible para las mujeres. No sólo éstas tienen un mayor riesgo de ser infectadas, sino que a menudo recae sobre ellas la responsabilidad principal de atender a los enfermos, ya se trate de ancianas que cuidan a sus nietos que han quedado huérfanos o de jóvenes obligadas a asumir la responsabilidad de situarse al frente de sus familias”, señaló Morris. “Debemos encontrar formas de aligerar esa carga”.