En el Día Internacional de la Mujer Mujeres denuncian retroceso de sus derechos en América Latina El día 8 de Marzo es dedicado desde 1922 a la lucha internacional de las mujeres por las condiciones mínimas de vida y participación social para el género femenino. Las mujeres, que siquiera han sido incluidas en la Declaración de los Derechos Humanos de la célebre Revolución Francesa, intensificaron las protestas en el pasaje del siglo XIX para el XX, cuando las suffragettes (defensoras del sufragio femenino) y las trabajadoras tomaron las calles, primero en Estados Unidos y luego de Europa, conquistando del mundo masculino el derecho a tener derechos.

En el Día Internacional de la Mujer

Mujeres denuncian retroceso de sus derechos en América Latina

(Adital).- El día 8 de Marzo es dedicado desde 1922 a la lucha internacional de las mujeres por las condiciones mínimas de vida y participación social para el género femenino. Las mujeres, que siquiera han sido incluidas en la Declaración de los Derechos Humanos de la célebre Revolución Francesa, intensificaron las protestas en el pasaje del siglo XIX para el XX, cuando las suffragettes (defensoras del sufragio femenino) y las trabajadoras tomaron las calles, primero en Estados Unidos y luego de Europa, conquistando del mundo masculino el derecho a tener derechos.

Sin embargo, en la actualidad de América Latina, las mujeres están notando que no sólo las violaciones históricas a los derechos femeninos persisten, como incluso las garantías legales adquiridas tras duras represiones están desapareciendo. “En la realidad lo que hay es un retroceso en la materia, una falta de continuidad en los proyectos y una grave amenaza al Estado laico”, afirman las académicas de la Federación de Mujeres Universitarias (Femu) de México, país conocido internacionalmente por las ejecuciones continuas de mujeres en Ciudad Juárez, hasta ahora dejadas sin solución por las autoridades mexicanas.

De principio, las mujeres no tienen resguardados ni sus cuerpos. De acuerdo con la Amnistía Internacional, al menos una de cada tres mujeres en el mundo ha sido golpeada, obligada a mantener relaciones sexuales o sometida a algún otro tipo de abusos en su vida. En Chile, por ejemplo, según datos del Centro de Análisis de Políticas Públicas de la Universidad de Chile, en la región metropolitana de Santiago, un 50,3% de las mujeres ha sido violentada.

Las violaciones de los derechos de las mujeres, que incluyen discriminación, tortura, esterilizaciones forzadas, violencia de género, prostitución y pornografía, reposan en una profunda y falsa creencia no asumida pero mantenida por mujeres y hombres en la inferioridad femenina. Esta creencia coloca las mujeres en posición marginal, destinadas a se contentar con las sobras de los beneficios de la civilización.

Según el Informe Mundial sobre la Educación para Todos, titulado “Género y Educación para Todos: Paridad e Igualdad”, que será divulgado por la Unicef en el Día Internacional de la Mujer, más de 56% de los 104 millones de los menores no escolarizados hoy en el mundo son niñas, y más de los dos tercios de los más de 860 millones de analfabetos del mundo son mujeres.

Pero, las restricciones impuestas a las mujeres están esparcidas en toda la vida social, principalmente en sus campos menos visibles como el sistema penitenciario. Conforme el Diagnóstico sobre la Situación de los Derechos Humanos de las Mujeres en México, “el Estado no garantiza las condiciones necesarias para la rehabilitación de las reclusas y, sobre todo, no ha atendido la problemática de hacinamiento y de convivencia de las madres reclusas y sus hijos que viven en los penales”, además de ser “juzgadas más severamente que los varones por los mismos delitos y cumplen penas más severas”.

Hacia al exterminio de las mujeres

Los abusos cometidos en contra las mujeres atingen el más alto grado en determinados países de América Latina por asumir la proporción de la destrucción física. A pesar de que la violencia en contra de las mujeres es generalizada en Centroamérica, las más afectadas por ésta son las guatemaltecas, pues de los 840 femicidios registrados en la región el año pasado, 383 se registraron en el país.

La mayoría de las víctimas fue asesinada con arma de fuego, luego de ser violada y torturada, según un monitoreo realizado por el Centro de Reportes Informativos sobre Guatemala (Cerigua) en los medios de comunicaciones locales.

Otra de las naciones con un índice elevado de asesinatos de mujeres es Honduras, país en el que fueron asesinadas 59 mujeres en el 2003, mientras que en lo que va del año el número asciende a 11, hechos que algunas organizaciones de derechos humanos del país, califican de limpieza social.

Un dato curioso es que, a pesar que Costa Rica es el país centroamericano con el menor número de femicidios de la región, la Asamblea Legislativa aprobó un Proyecto de Ley que establece penas severas a quien agrave física, sexual o emocionalmente a una mujer; una muestra de ello es que en los asesinatos la condena puede llegar hasta los 35 años de prisión.

Pero las soluciones legales generalmente no son acompañadas del suministro de condiciones concretas de seguridad. Según el reporte sobre la situación mexicana citado arriba, hace falta a los gobiernos “avanzar en asuntos como atención a las víctimas de violencia intrafamiliar, que carece de instituciones y espacios suficientes para albergar a las mujeres que la padecen o que están en situación de riesgo”.

* Con informaciones de Cerigua, Cimac y Amnistía Internacional Chile.