La Asamblea Constituyente viabilizará Bolivia

diciembre 8, 2003Publicado el: 6 min. + -
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Los "analistas sistémicos" comenzaron a distraer y marear La Asamblea Constituyente viabilizará Bolivia Edgar Ramos Andrade Pese a los intentos de la clase política sistémica de frenarla o torcerla, la Asamblea Constituyente (AC) debe viabilizar finalmente Bolivia, porque será el instrumento para transformar de veras el país, a partir de la horizontalidad de decisiones sociales y no de la verticalidad decisoria de cúpulas que no quieren perder privilegios ganados injustamente, durante decenas de decenios.

Los "analistas sistémicos" comenzaron a distraer y marear

La Asamblea Constituyente viabilizará Bolivia

Edgar Ramos Andrade

Pese a los intentos de la clase política sistémica de frenarla o torcerla, la Asamblea Constituyente (AC) debe viabilizar finalmente Bolivia, porque será el instrumento para transformar de veras el país, a partir de la horizontalidad de decisiones sociales y no de la verticalidad decisoria de cúpulas que no quieren perder privilegios ganados injustamente, durante decenas de decenios.

¿Cuáles son esos intentos de frenarla o torcerla? Por ahora existen dos: a) Quienes debaten abiertamente este tema en los "medios de des-comunicación" (1) son los "analistas de siempre" y de conocidos apellidos como Cortés (Roger), Paz (Ricardo) u otros que dicen tener "buenas ideas" aunque ellos saben que están ligados al decadente poder (económico y político). b) Esos mismos analistas nos tienen enredados en cuestiones procedimentales de la AC cuando el problema es qué tipo de país queremos y el contenido del debate de la AC.

Por ello, es necesario comenzar a debatir desde la misma sociedad; desde abajo, desde el barrio, la comunidad, para no dejarse marear. Entonces, hay mucho por hacer.

¿QUÉ ES LA ASAMBLEA CONSTUYENTE?

Es la reunión de un grupo de personas (asambleístas) elegidas específicamente para analizar y resolver la forma de organización (o reorganización) de un Estado, entendiendo a éste como la sumatoria entre un territorio donde vive un grupo de ciudadanos, los que están sujetos al mando de poderes constituidos, legales y legítimos.

Esta reunión es transitoria, se reunirá solo para cumplir su objetivo: Aprobar una nueva Constitución del Estado boliviano y durante el tiempo que los mismos asambleístas lo dispongan. Además, su poder estará por encima de los actuales poderes constituidos (gobierno, Parlamento, jueces y otros) porque su función será precisamente crear y aprobar nuevas reglas para todos los ciudadanos bolivianos.

Los motivos para que la reunión de la AC en Bolivia sea inminente son varios pero los principales son la gradual pérdida de legitimidad de los poderes constituidos, ejercidos por personas descalificadas, en la mayoría de los casos, sumados a decenas de exclusión social.

LO URGENTE: LA CUESTION PROCEDIMENTAL

Para el funcionamiento de la AC, hay cuatro aspectos a ser tomados en cuenta: Primero, los enredos de la convocatoria pueden (tienen que) resolverse con voluntad política (tiene que haberla) y, en última instancia, sujetándonos al artículo 35 de la actual Constitución que no niega derechos sociales que no están escritos en la actual Carta Magna. La gente, vía pedido formal, marcha (como la indígena de marzo de 2002) o revuelta (octubre de 2003) se ganó ese derecho.

Segundo, La convocatoria podría ser mixta, es decir a cargo de movimientos sociales y, sumados a ello, los partidos políticos. Es suicida que los partidos hayan conformado monopólicas comisiones parlamentarias o gubernativas, sabiendo que perdieron legitimidad, por lo que las decisiones de dicha comisión serán cuasi nulas como las de aquel "Consejo Ciudadano" presidido y manejado por militantes de partidos excluyentes.

Tercero, la representación para los asambleístas constituyentes debiera ser por circunscripción uninominal y cada uno de ellos debiera ser elegidos por voto directo de los ciudadanos. Cuarto, mientras sesione y asuma decisiones la AC, los poderes constituidos deben mantenerse en status quo, es decir, están en funciones pero sabiendo que una vez que se dicte la nueva Constitución, cesarán automáticamente en sus cargos. Cualquier futura elección debiera sujetarse a las decisiones de la AC.

LO IMPORTANTE: EL CONTENIDO

Todavía no hemos comenzado a debatir qué tipo de país queremos y qué cosas debe discutir la AC. Los hechos socio-políticos (violentos o no) han tomado la delantera; los debates se quedaron rezagados y es necesario retomar la reflexión.

A continuación, algunos temas que, creemos, debieran ser debatidos desde ahora:

Régimen Económico. Está de buen tamaño eso de que una cosa dice la Constitución y otra es la que se hace. Por ello, la cuestión económica (obviamente no el actual sistema) debe ser parte fundamental de los debates y debe quedar escrita, con cada punto sobre cada i.

Recursos Naturales. Está comprobado que la principal lucha social en el Estado boliviano es por el domino de los recursos naturales. Por ello, la propiedad, explotación y resguardo del agua, petróleo, tierra, gas, reservas forestales, minerales y otros deben ser parte de la explícita protección estatal y estar claramente escrita en la nueva Constitución.

Educación. Hasta ahora, el poder político-económico hizo lo que quiso -y nadie hizo lo suficiente- porque simplemente nos tomó por ignorantes, a nivel macro (país) y a nivel micro (Departamentos, Municipios); urge entonces no una reforma sino una revolución, una transformación de la educación, con métodos y contenidos coherentes a la nueva realidad nacional.

Derechos y Obligaciones. Los ciudadanos parecen discapacitados socio-políticos. La mayoría de ellos fueron (son) excluidos y discriminados, por decenas de años. Es urgente dotarles de capacidad político-ciudadana con derechos como el acceso a la información, que no está contemplado por ahora.

Poderes. Hay que frenar ese extralimitado e incontrolable poder con que cuentan los poderes constituidos (gobierno, parlamento, justicia), mediante los cuales nos engañaron por años y, al contrario, darle más decisiones, formas de control y coacción a instituciones como el Defensor del Pueblo, a la hora de defender al ciudadano.

Hay otros temas que se pueden argumentar para justificar el delicado contenido de las discusiones de la AC. Lo importante es comenzar el debate y no dejarnos engatusar por presuntos expertos, cuyo mensaje es amplificado por la "gran prensa" controlada por el poder.

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