Desesperados afectados por "Guerra del Gas" ya no tienen dónde quejarse

noviembre 6, 2003Publicado el: 4 min. + -

Parientes de muertos no son tomados en cuenta Desesperados afectados por "Guerra del Gas" ya no tienen dónde quejarse El Alto.- A más de tres semanas de las sucesivas masacres a ciudadanos alteños y paceños en la "Guerra del Gas", los heridos y parientes de los fallecidos ya no tienen donde quejarse. El personal médico y paramédico que los atiende "solo se pone a trabajar de veras cuando las autoridades ?visitan? a los heridos, señaló Hernán Apaza, dirigente de la Comisión de Familiares de heridos y fallecidos.

Parientes de muertos no son tomados en cuenta

Desesperados afectados por "Guerra del Gas" ya no tienen dónde quejarse

El Alto, (SDI).- A más de tres semanas de las sucesivas masacres a ciudadanos alteños y paceños en la "Guerra del Gas", los heridos y parientes de los fallecidos ya no tienen donde quejarse. El personal médico y paramédico que los atiende "solo se pone a trabajar de veras cuando las autoridades ?visitan? a los heridos, señaló Hernán Apaza, dirigente de la Comisión de Familiares de heridos y fallecidos.

La situación de los parientes de los fallecidos es peor aún. Mientras las autoridades encargadas de este caso alegan que los fallecidos recibirán atención "en una segunda instancia", se dan situaciones desesperantes debido a la falta de dinero y a la desesperanza de haber perdido a una madre, o a un hermano que sustentaba a la familia, precisó Apaza.

Mientras a diario la prensa alteña relata dramáticas situaciones de los heridos, la situación de los familiares de los 82 fallecidos no es de las mejores, según relatan testimonios que serán publicados en el libro "Memoria de la Guerra del Gas", de próxima edición y que contiene cronología, "guerras paralelas", interpretación y las h0ojas de vida de los fallecidos.

Caso Braulio Callisaya

Pedro Callisaya Alvarez y Juan Madani Dorado, padre y primo hermano de Braulio Callisaya Dorado (38) años, relataron a SDI que el fallecido era el sustento de su familia y que ahora su esposa y sus dos hijos, de 16 y 14 años no tienen dónde acudir para obtener ayuda.

"El día que Braulio falleció, el vino desde Batallas (provincia Los Andes) para comprar útiles escolares para los exámenes finales y exposiciones del colegio donde estudian sus hijos y, al pasar por Río Seco, reventó la gasolinera de esa zona y resultó muy afectado con quemaduras. Aguantó hasta el sábado por la noche porque tras varios intentos médicos por salvarle, nada se pudo hacer", relató entre lágrimas Pedro Callisaya.

Indicó que su hijo no tenía empleo fijo y que "de vez cuando iba a una tienda de aceites comestibles para ayudar en la distribución y venta directa pero eso no era fijo ni se ganaba gran cosa" por lo que la situación se hace insostenible.

Caso Vidal Pinto

Por su lado, Desiderio Pinto --hermano de Vidal Pinto Blanco (22) que falleció por impacto de varias balas a la altura de la ex tranca de Senkata-- señaló a SDI que el joven bachiller de la Unidad Educativa América de Sensata (gestión 2002) tenía previsto ingresar el año 2004 a la Universidad y que para ello reunía dinero trabajando como costurero.

"Al mismo tiempo, mantenía a mi mamá que es viejita porque vivían solo los dos pero ahora mi mamá piensa que alguna noche mi hermano va a llegar y le dará dinero, porque le compraba ropa, alimentos y otras cosas", relató Desiderio Pinto.

Pinto agregó: "Mi hermano soñaba ser profesional y se esforzaba para ello porque sus mayores no pudimos hacerlo pero ahora nadie podrá devolvernos su vida y encima ni siquiera nos ayuda como prometen en la televisión".

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