Gas y LNG: Enanismo en perspectiva

Publicado el: 2003-10-18 0 min. + -
El contenido de estas páginas no refleja necesariamente la opinión de Bolpress

Gas y LNG: Enanismo en perspectiva Carlos Alberto López * Bolivia cuenta con 54.9 trillones de pies cúbicos (TCFs) de reservas de gas natural descubiertas, no por obra y gracia del Espíritu Santo sino como resultado de $us.3.500 millones de inversión externa privada que ha recibido el sector a partir de 1997, cuando Bolivia contaba con 5.7 TCFs de reservas y acababa de comprometer 7.8 TCFs al Brasil.

Gas y LNG: Enanismo en perspectiva

Carlos Alberto López *

Bolivia cuenta con 54.9 trillones de pies cúbicos (TCFs) de reservas de gas natural descubiertas, no por obra y gracia del Espíritu Santo sino como resultado de $us.3.500 millones de inversión externa privada que ha recibido el sector a partir de 1997, cuando Bolivia contaba con 5.7 TCFs de reservas y acababa de comprometer 7.8 TCFs al Brasil. Ahora, obnubilados con nuestras contemplaciones endógenas, nos sentimos muy importantes con "nuestro gas" y queremos repartirnos la torta sin darnos cuenta de que esas reservas se encuentran todavía donde siempre estuvieron, a 6.000 metros de profundidad, sin que le hayan redituado un peso al país, como hoy lo hace "nuestro litio", casi década y media después de haber espantado a otra transnacional. El hecho es que para extraer y monetizar "nuestras" reservas aun se requiere, primero, que se encuentren mercados capaces de absorber volúmenes de gas que justifiquen el desarrollo de los campos descubiertos y, segundo, que alguien ponga los $us.2.500 a $us.3.000 millones de capital necesarios.

En el afán de la repartija, la injerencia e interferencia política en el sector da rienda suelta a desorientado discurso que propugna, solo siete años después de establecido, la modificación del marco legal y regulatorio del sector y del régimen fiscal para una industria que trabaja en el mundo con horizontes de 20 años. Se propone alegre y efusivamente, por ejemplo, el "retorno" a un régimen tributario para hidrocarburos -el famoso 50 por ciento de regalías- que en la practica nunca existió. En el proceso hemos introducido condiciones y riesgos en Bolivia que truncan nuestra competitividad para consolidar mercados como el de México y California y que generan tales niveles de incertidumbre como para que la inversión aun necesaria en el sector se haya contraído, según datos del INE, en un 70 por ciento con relación al año pasado.

Mientras tanto, Brasil, el único mercado regional capaz de absorber volúmenes importantes de gas, esta en veremos y es probable que su demanda contratada es de 30 millones de metros cúbicos día (MMmcd), equivalente a 7.7 TCFs en 20 años, termine en solo 18 MMmcd (4.6 TCFs) porque políticamente, y hasta su próxima sequía y racionamientos, ha decidido que prefiere, nomás, la energía hidroeléctrica.

Bolivia va con el gas por el camino del litio, y no será EEUU, México o Chile los afectados; el único perjudicado será el país al dejar en la historia de sus posibilidades perdidas de $us.990 millones anuales de divisas de exportación, e ingresos de entre $us.4.500 millones y $us.5.500 millones en 20 años para el Estado, suficientes para cancelar el total de nuestra deuda externa, o para reducir el déficit actual o financiar muchas escuelas, postas sanitarias y carreteras.

Al mundo le será otra vez, como con el litio, indiferente el camino que Bolivia elija después de su debate y diatriba internos. Hubo otros litios como el que hoy se explota en Argentina También hay mucho gas: nuestras reservas probadas, con las que pretendemos someter al mundo, de 28.7 TCFs ( que junto a las probables de 26.2 TCFs suman los 54.9 que nos obnubilan), no representan sino el 0.5 por ciento de los 5.501 TCFs de reservas probadas a nivel mundial. Definitivamente no se comparan con los 1.680 TCFs de Rusia, parte de los cuales ahora también apuntan a California.

Además de los 45 TCFs de Sakhalin en Rusia, en la Cuenca del Pacifico, el único otro mercado natural para el gas boliviano después del Brasil, enfrentamos la competencia de otros productores como Australia (88.3 TCFs), Indonesia (91.8 TCFs) y Malasia (74.2 TCFs), países que además cuentan ya con plantas de LNG, algunas operando y, por lo tanto, totalmente amortizadas, desde fines de los años 70. En la cuenta del Pacifico existen, en total, 21 trenes productores de LNG en operación, contra los dos nuestros que insistimos en complicar con formulas imaginativas. En realidad, nuestra incipiente pero exaltada megalomanía gasífera se nos agota, en la practica, en las fronteras del Cono Sur: con relación al total de 347.6 TCFs de solo Sudamérica, nuestras reservas no representan sino un triste 15 por ciento. Nadie se arrodillará por "nuestro gas". Ese mundo consume alrededor de 7.000 MMmcd de gas natural. Bolivia produce alrededor de 17 MMmcd, el 0.2 por ciento del total. En términos de reservas, el consumo mundial equivale a 84.9 TCFs al año. Es decir, nuestras reservas le alcanzarían al mundo un poco mas de siete meses y medio. A EEUU, que consumió mas de 1.700 MMmcd el año pasado (22 TCFs) estas le alcanzarían para dos años de consumo.

Dada nuestra demanda interna de 3.4 MMmcd, para la que algunos Proponen reservar el gas (como todavía reservamos el litio), Bolivia requerirá de 0.88 TCFs en 20 años. Si por no salir por Chile nos guardamos los 54.9 TCFs, estos nos duraran al ritmo actual de consumo 1.252.7 años. ¿Usted invertiría $us.3.000 millones en el desarrollo de campos que contienen 54.9 TCFs para dar sus 0.88 TCFs "primero a los bolivianos"? Nuestro "enanismo", ese que ofende que nos recuerden, se refiere, justificadamente, a nuestras reservas de gas en el contexto mundial y regional. Es que preferimos que nos mientan bonito, como lo vienen haciendo hace casi dos años con relación al LNG, en vez de escuchar la verdad directa y franca sobre un proyecto sobre el cual se ha hablado mucho, pero, lamentablemente, hasta hace dos semanas, no se había dicho nada.

Nuestro enanismo también se extiende a nuestra falta de visión y a los apetitos, pugnas y codicias internas con relación a un sector y a un proyecto que, aparentemente, nos han quedado grandes, y con los que nos negamos a lidiar en forma madura porque la politiquería y la demagogia toman precedencia y por un patrioterismo que es, por decir lo menos, inconsecuente y caprichoso: Hace 30 años que Bolivia depende de un único ducto de exportación de líquidos que termina en el puerto Chileno de Arica para colocar sus excedentes de crudo en el mercado internacional. Dada la fluidez del mercado mundial de petróleo, nadie puede jurar que el crudo boliviano no este terminado en refinerías del sur de Chile.

Ahora, 30 años y una historia tarde, ¿quién se rasgara las vestiduras y quien explicara a la población por que el crudo, los minerales, nuestras exportaciones e importaciones, nuestro contrabando, nuestras vacaciones, sí, por Chile; pero el gas, "jamás"?

Esperemos que esto nunca suceda, depende de todos nosotros que queremos una Bolivia libre de bloqueos y donde se permita trabajar.

Referencias en Internet: http://www.environmental-works.7sur7.net

* Tiene postgrados en la Escuela de Economía de Londres y Harvard

Atrás