¡Claro que tiene que irse!

Publicado el: octubre 14, 2003 4 min. + -

"GUERRA DEL GAS" EN BOLIVIA ¡Claro que tiene que irse! Marcelo Zabalaga Es claro que Goni tiene que irse pues no es presidente de los bolivianos, es presidente contra los bolivianos. Lo que no se sabe es si tiene que irse así no más o luego de haber enfrentado un juicio de responsabilidades.

"GUERRA DEL GAS" EN BOLIVIA

¡Claro que tiene que irse!

Marcelo Zabalaga

Es claro que Goni tiene que irse pues no es presidente de los bolivianos, es presidente contra los bolivianos. Lo que no se sabe es si tiene que irse así no más o luego de haber enfrentado un juicio de responsabilidades.

El primer cargo que habría que endilgarle es haber permitido todas las masacres desde su anterior gobierno hasta el actual. Ya tiene en su haber más de 100 muertos.

El segundo cargo es actuar contra la democracia. No es un comportamiento democrático ser elegido por sólo el 20 % y luego actuar en contra de lo que quiere la mayoría. Sabemos, por encuestas realizadas en América Latina que ahora sólo lo quiere el 9% de la población boliviana. ¿Se puede gobernar con sólo ese porcentaje de simpatía? No, uno tiene que irse, o hacer caso a la mayoría que se opone a la exportación del gas y que está dispuesta a ofrecer su vida por ello.

Sin embargo, el cargo más importante y de mayor relevancia, que genera mayor malestar y desgracias a la población es haber organizado el saqueo de Bolivia. En su anterior gobierno dio curso a la capitalización, que no ha sido otra cosa que entregar nuestras empresas estatales, junto con los principales recursos naturales que tiene nuestro país a la natural voracidad de las empresas extranjeras.

Con la capitalización y la privatización han entrado al país desde 1993 hasta el año pasado algo más de 6.500 millones de dólares. Con esa cantidad de dinero, la teoría económica dice que debiéramos crecer, es cierto, pero las empresas extranjeras se están llevando el doble o el triple de ese crecimiento. Se estima que se llevan todos los años algo más de 500 millones de dólares, es decir, más del 6% del Producto Interno Bruto, cuando este sólo crece al 2 o 3%, cada año. Bolivia no ve crecer su economía, sino que gracias a Goni y a su acompañantes ingenuos, novatos o malintencionados ve decrecer su economía, en términos reales un 3% cada año.

Esa es la crisis de Bolivia, no es otra. Es una crisis de gobernabilidad por falta de recursos. La generación de riqueza ha sido cedida a las empresas extranjeras, que se llevan más de la mitad del pastel. Ahora, para obtener algo de recursos externos, para equilibrar el déficit o mínimamente pagar sueldos Bolivia tiene que mendigar y de una manera mucho más vergonzosa que antes. Los actuales gobernantes ofrecen gas y sangre boliviana en Paris, a cambio de unos pocos recursos.

Cada día que pasa las empresas extranjeras se llevan del país cerca de 1.5 millones de dólares, es decir, destruyen 300 puestos de trabajo. Esto quiere decir que 100.000 puestos de trabajo desaparecen cada año. Hemos hecho este cálculo bajo el supuesto, bastante cierto, que para crear un puesto de trabajo se requiere, en promedio, 5.000 dólares. O sea que Goni cumplirá al revés una de sus promesas lanzadas en su primer gobierno; ofreció crear 500.000 empleos... en realidad está logrando destruirlos.

Por esto las movilizaciones actuales deben ser vistas en el ámbito del reclamo y de la molestia por ver que no se consigue trabajo. En esto los campesinos son los más afectados pues desde hace décadas contaban con trabajos complementarios en las ciudades para poder mejorar su bajísimo ingreso rural.

Casi no hay construcciones nuevas, no hay industrias o están quebrando, no hay más transporte, no hay trabajo en el Gobierno. En fin, no hay puestos de trabajo en el sector privado ni en el sector público y ya hemos llegado a un nivel de saturación en el empleo informal. Ya no se puede tener tanta gente produciendo y vendiendo en forma microempresarial si no hay consumidores.

Es una pena ver la cantidad de gente que se está yendo del país por falta de oportunidades y la culpa, señora mía, señor mío, no es de Evo o del Mallku o de los alteños. La culpa es de Goni por haber organizado la economía de Bolivia en contra de los bolivianos y de las bolivianas.

Por eso y por los otros cargos, de masacre y de actuar contra la democracia, Goni debe irse y cuanto antes mejor.

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