(ABI).- El embajador de Bolivia en Cuba, Juan Ramón Quintana, afirmó el viernes que el encargado de negocios de la legación de Estados Unidos, Peter Brennan, repitió en el país la operación encubierta que aplicó en contra del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, para frenar su llegada al poder.

En una entrevista con el Programa “Ácido y Sulfúrico” afirmó que no son casuales las reuniones con actores políticos de la oposición al presidente Evo Morales e invitó al pueblo boliviano a leer el libro “Brennan desenmascarado, el golpismo diplomático imperial contra Nicaragua y Bolivia”, del autor Iván Mérida.

“Brennan junto con Dreveli desarrollaron una operación encubierta, sucia, torpe, antidemocrática, propia del imperio norteamericano para tratar de frenar la llegada de Ortega al poder y para eso lo que hizo Brennan es exactamente lo que hizo Brennan estos tres años en Bolivia, simplemente cinco tareas que hizo Brennan en Nicaragua y que las replicó en Bolivia”, subrayó Quintana.

Detalló que el primer paso fue gastar millones de dólares para desprestigiar la campaña política de Ortega; segundo “comprar periodistas prestigiosos”; tercero, desarrollar montaje de una supuesta violación del presidente Ortega contra una hija política; cuarto, gastar millones de dólares de los pueblos indígenas para enfrentarse al Gobierno de Ortega y quinto “lo que hizo Brennan en el conjunto de esta operación fue pedir millones de dólares al Departamento de Estado para unir a la derecha, para llevar a cabo una operación política”.

“En realidad repitió la misma operación (en Bolivia) unir a la derecha, comprarse a los medios, atacar a determinados dirigentes políticos, ministros, presidentes y otros, instalar este operativo que ha terminado en la derrota del 21F y esas son operaciones típicas de Brennan y se comportó como un verdadero sicario político por encargo del Departamento de Estado en Bolivia”, refrendó el exministro de la Presidencia.

A su juicio, Brennan considera “a los bolivianos unos idiotas soberanos” en el mismo grado de desprecio y humillación a los que están acostumbrados los funcionarios diplomáticos estadounidenses, “porque  no hay que olvidar que son un imperio y les interesa un soberano pepino nuestra soberanías, nuestros derechos como pueblos, nuestra bolivianidad, la dignidad de nuestros pueblos no les interesa, actúan como un imperio”, complementó.

“Lo que hizo el imperio en América Latina y lo que hoy hace en el mundo es impresentable moral, ética, políticamente lo más indecoroso es el imperio más criminal de toda la historia de la humanidad por su estatura económica, por su poder financiero, su poder militar, mediático se convirtió en el policía del mundo”, argumentó.