Nuestra tierra tiene las maravillas más grandes de la tierra. Desde el Salar de Uyuni hasta las profundidades del Amazonas. Todas estas bellezas están en bruto y todavía no hay ni dinero ni ganas de hacer del turismo un recurso de ingreso económico.

El Salar, por ejemplo, aunque esta mejor en manos de las comunidades, no hay estándares de control de calidad ni de precios, los turistas pagan más de lo que en realidad vale, sin embargo, no pasa nada. Los cuartos de baño, bueno cuartos de baño es un uso absurdo de la lengua, no son cuartos, son pocilgas con olores vomitivos, sin agua ni papel ni facilidades para lavarse las manos. ¡¡¡Y te cobran!!!

Cometí el error de quejarme al cuidador/cobrador por el estado higiénico del servicio en Huanuni y me dijo, sin sonrojarse, que era un servicio.

El diésel corre como capa brillosa en los ríos donde hay motores, las basuras se acumulan no solo en superficies sino en profundidades, Basuras crecen y crecen. En el Salar, hay esquinas con bolsas de plástico que son tan altas como el cerro Laikakota y nadie, nadie de la comunidad hace nada. Unos turistas japoneses nos dieron la lección mas vergonzosa, de ellos limpiar las basuras.

Bueno esto pasa y solo pasa, el paisaje deja boquiabierto al visitante, pero no por mucho tiempo porque al entrar en un baño es mejor cerrar todo orificio. ¡El mejor hotel de sal, con mierdecillas por todas partes!!!

Y bueno al estilo llajtamasi yo critico, pero no solo, recogí basuras en el Salar; me las tuve que llevar hasta Cochabamba porque en Oruro, no había basurero vacío cerca de la estación de trenes.

El turismo es administración inteligente de los recursos, es reglamentar precios calidades, etc. Y por supuesto hacer uso de todo lo que hay.

Los elefantes blancos, aeropuertos, o museos, son blancos ahora, pero es muy fácil hacerlos dorados. Por ejemplo, el aeropuerto de Chimoré, no sería un punto genial de vuelos baratos para ir a la Amazonía boliviana. Llevar grupos de jubilados, de estudiantes, de extranjeros en vuelos baratos y quizá conectados con tours por sendas interesantes, ver pájaros, loros, etc.

El museo controversial en medio de la nada, ¿no es mejor darle ya un uso genialmente útil? Llevar no solamente orureños. Organizar eventos hacer de Orinoca un centro cultural sin parangón, aprovechar que esta ahí y mejorar si hay algo que no funcione. Cuidar del suministro de agua cuidar de las basuras y hacer una manera de educar a todos locales y foráneos. Tener exposiciones que faciliten el transporte de todas partes; organizar turismo con el objetivo serio de hacer crecer el país sin solo reducir nuestra opinión a crítica. Hacer de esos paquidermos blancos paquidermos dorados.

El desafío está hecho, ahora colegios, institutos universidades, agencias de turismo a poner manos a la obra y diseñar usos para estos dos monumentales edificios.

No es novedad, en España, en Holanda, en Francia, todos han construido paquidermos, ahora le están dando uso y están funcionando bien o muy bien.