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Área: Opinión >> Periodismo ciudadano
Actualizado el 2012-09-20 a horas: 18:42:08

La situación actual del movimiento indígena de tierras bajas (CIDOB) manifiesta crisis estructural, organizacional y política

La CIDOB en busca del “Iyambae” y la “sombra grande”

Juan Pablo Flores

Cuando se determino realizar la V Comisión Nacional[1] de los pueblos indígenas del Oriente, Chaco y Amazonia de Bolivia, con el objetivo de "Analizar la situación orgánica actual de la CIDOB[2], la proyección del movimiento indígena de Bolivia y hacer un análisis Orgánico y Político, del pasado, presente y futuro", se dio por sentado que los cuestionamientos irían dirigidos a cómo mantener un nivel de independencia de la intromisión política del MAS, apoyar a la dirigencia salida de la GANPI[3] 2010 encabezada por Adolfo Chávez, sacar de la crisis al movimiento indígena de tierras bajas y mantener a la Confederación como un espacio de decisiones de los intereses indígenas bajo la unidad de todas las regionales que la componen.

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Los objetivos estaban claros, restablecer la “autonomía” organizacional ajena a los intereses del movimiento indígena y, recomponer y fortalecer la unidad indígena de tierras bajas enmarcadas en su historia de lucha y “libre determinación”. Ir a La Brecha, lugar donde esta “Sombra Grande”[4], permitiría renovar el espíritu y los valores indígenas de la unidad. Pero la sombra de la crisis del movimiento indígena aleja a la “sombra grande” de la unidad.

La situación actual del movimiento indígena de tierras bajas encabezado por la CIDOB manifiesta momentos de crisis estructural, organizacional y política. Así lo demuestra el surgimiento de una Confederación paralela[5] agrupada, en una parte, por sectores de indígenas rompiendo su estructura organizativa e institucional y apoyada abiertamente por el gobierno nacional del MAS. Crisis política cuando la intromisión gubernamental y político partidaria en la autonomía organizacional, que es la base de la toma de decisiones sobre acciones y rumbo de la organización, es cooptada por la violencia para la desestructuración de la independencia política. Es así que la “Casa Grande” y la matriz orgánica de los pueblos indígenas de tierras bajas está en momentos de crisis.

Las crisis de un movimiento social pueden verse a partir de dos niveles de análisis en forma general. La crisis que plantea los movimientos sociales frente al Estado y a ciertos niveles de la sociedad que son crisis históricas, y las crisis internas propias del movimiento social, que pueden llamarse crisis orgánicas.

Estas crisis del movimiento social con relación a la forma de un Estado y gobierno, expresa momentos históricos de la sociedad con resistencias y lucha que llevan a implementar derechos, y en otros casos, a replantear las estructuras de la sociedad y del propio Estado. Necesidades históricas como el tema de tierra y territorio para los pueblos indígenas o necesidades frente a la sociedad como el tema de la discriminación, y que no son totalmente resueltos, están siempre en constante tensión. La realización de la Asamblea Constituyente con la reestructuración de nuevas formas de organizar una sociedad y Estado, es el ejemplo claro de un proceso y desarrollo de crisis históricas.

Pero la intervención de los movimientos sociales dentro la nueva estructura del Estado y como parte de la definición de políticas para la sociedad, no garantiza que las necesidades sociales estén resueltas, y por lo tanto, el surgimiento de nuevos movimientos (diferentes u opuestos) y alejamiento de otros, siguen siendo parte de la dinámica social y de las tensiones constantes entre diversos movimientos sociales y estos con el poder establecido.

Pero la crisis orgánica del movimiento, son parte de las propias necesidades internas y estructurales para reorientar el movimiento y definir su norte político e ideológico. Son crisis que por la dinámica interna presenta tensiones, rompimientos y replanteamientos del papel que tendría que establecer el movimiento indígena. Esta crisis interna es parte de la dinámica organizacional y por la heterogeneidad que plantea el movimiento. Lo indígena no es algo homogéneo o uniforme, tienen necesidades y organizaciones propias dentro su estructura general, es una complejidad que permite establecer momentos de quiebre dentro las propias estructuras organizativas del movimiento, pero también permite establecer consensos y equilibrios. Las crisis internas nacidas del propio movimiento son parte de la identidad y, son parte de la proyección autónoma y libre del movimiento social.

Pero otras crisis no vienen por su dinámica interna, son provocadas para favorecer a intereses ajenos y sectoriales diferentes a la orientación del movimiento social. Estas crisis provocadas dañan las estructuras de la propia organización y en muchos casos son insalvables.

La intromisión y división de las organizaciones indígenas del oriente de Bolivia va en contra de los principios históricos, culturales y de identidad de los pueblos de tierras bajas, va en contra del IYAMBAE, del ser “libres y sin dueño”. Los abuelos, padres y madres y ahora nietos y bisnietos tuvieron en su mente la lucha histórica por la libre determinación, es decir, la AUTONOMÍA. ¿Pero qué tipo de autonomía es está?, es el empiezo de una decisión individual y familiar que permite llegar a la unidad y por lo tanto al fortalecimiento de lo comunal, con el fin, de obtener la autonomía colectiva. Es la libre determinación del individuo, que luego se traslada a nivel colectivo[6]. Esta intromisión y rompimiento de su estructura orgánica y su autonomía política, quiebra la idea del IYAMBAE como identidad de la persona y de pueblo.

El peligro de la intromisión del Karaí (que también puede traducirse como extraño o ajeno) en las decisiones propias de las organizaciones indígenas de tierras bajas “… ha estado y está siempre en relación directa con el debilitamiento de la autoridad de capitán. El capitán no es fuerte cuando impone el consenso, sino cuando recoge y ejecuta el consenso de la asamblea y de la comunidad”[7]. Las decisiones autónomas ya no son en base a intereses del colectivo, sino, de intereses sectarios, particulares y ajenos a toda decisión. La intromisión dentro el movimiento pone autoridades e impone acciones, ya no es autónoma en sus decisiones sino que están sujetas a un mandato superior que le fue impuesto[8].

Creemos que la crisis provocada e intencional del movimiento indígena devela una crisis mayor, en nuestro caso, la crisis de identidad política e ideológica del movimiento popular. Es precisamente que las lógicas de provocar una crisis del movimiento, están dirigidas a sustentar el poder dentro las estructuras estatales reproduciendo lógicas coloniales y por encima de los intereses de la sociedad, suprimiendo la capacidad de interpelación y redefinición de la identidad de un movimiento. Ya no están dirigidas a los procesos de descentralización y construcción del poder desde abajo y desde los movimientos sociales, como era la lucha de los últimos años.

Al mismo tiempo esta crisis provocada genera sobre la sociedad elementos de conflicto diferente a las posturas iniciales del movimiento, no los devela si no los crea. Genera conflictos de intereses entre movimientos sociales y, entre movimiento y sociedad. Esta necesidad de crear crisis permite establecer las bases de un monopolio que estructura y hegemoniza un tipo de sociedad a partir de una mirada única de modelos culturales, que provoca crisis entre los propios movimientos sociales que replanteaban la unidad para la toma y distribución del poder a la sociedad. Pero lo peor es que genera crisis entre movimiento y sociedad como algo separado y disuelto, como ajenos a la lucha que los unificaba.

La cualidad de interpelación y unidad del movimiento social ya no está dirigida al modelo económico, la estructura o tipo de organización estatal y social, la interpelación del movimiento social está dirigida a las diferencias culturales de acuerdo al establecimiento de identidades ligadas a una sola definición, a subordinar a las minorías culturales y, en el cuoteo del manejo de la cosa pública. El movimiento social se vuelve parte de la burocracia estatal sujetas a políticas partidarias, y no del manejo de la sociedad sobre el Estado, y por lo tanto, termina con la cooptación de la identidad política del movimiento, en la subordinación ideológica a un modelo único y en la pérdida del movimiento social como respuesta a las lógicas coloniales de la homogenización de una sociedad y del poder establecido.

Por ello que el movimiento indígena no sólo va dirigido a la reconstitución de derechos, sino la reorganización de la nueva forma estatal denominada estado plurinacional. “Bolivia nunca más sin los pueblos indígenas” que debería representar este nuevo Estado, aun suena a discurso propagandístico electoral. La lucha indígena sigue siendo por el territorio y su organización en base a la autodeterminación administrativa sobre ella.

Como apuntábamos que la crisis son oportunidades de reestructurar y de replantearse un norte político e ideológico claro, sobre todo, en organizaciones como la CIDOB, que trabaja desde la estructura organizacional para el fortalecimiento de los pueblos indígenas con visiones políticas e ideológicas. La Confederación y el movimiento indígena del oriente boliviano en general, ya tuvieron momentos críticos a lo largo de su historia a la cual enfrentar. No es la primera vez que sufre de una crisis o plantea crisis a las estructuras del estado. La marcha de los ´90, la reconstitución de los territorios indígenas, la lucha por la asamblea constituyente, la violencia política y racial contra la CIDOB por activistas de la derecha en Santa Cruz y la lucha por preservar Territorios Indígenas como el TIPNIS, son ejemplos marcados de las definiciones que toma el movimiento indígena como acciones de lucha y sobrevivencia.

Es innegable la crisis actual de la confederación como el organizador de los pueblos indígenas de tierras bajas, pero también lo indígena como visión política e ideológica y como sobrevivencia en base a la defensa de sus territorios indígenas comunitarios de origen, está más fuerte y más independiente de la cooptación política partidaria y de modelos civilizatorios paradigmáticos. La visión de que no son pueblos, sino naciones, nos llama a profundizar y analizar mucho más la perspectiva y su fin histórico del movimiento indígena, por ahora, la preservación de los territorios que se encuentran en parques nacionales es el ejemplo de la lucha actual del movimiento indígena.

A pesar de que parecen algún tipo de conclusión las líneas anteriores, es una visión más de analizar el momento que vive los pueblos indígenas y su relación contradictoria con el actual Estado y la lucha de sus derechos. Describir la dinámica del proceso realizado en la V comisión nacional de la CIDOB, es tratar de comprender el origen, sus objetivos y su proceso en la dinámica política y toma de decisiones, con la idea de aportar o clarificar las estructuras de definición del movimiento indígena en sus pros y sus contras.

Tampoco el objetivo de estas líneas era clasificar (o encasillar) el movimiento indígena a un tipo de crisis o su relación que tienen con el Estado y otros movimientos sociales a partir de la ruptura y mucho menos del conflicto, sino, ver parte de estas relaciones complejas y diversas en una relación nueva con el Estado Plurinacional y como parte de la construcción de este. La idea es proponer análisis y debates sobre la situación actual que vive la confederación y los movimientos sociales en general.

Precisamente la crisis del movimiento indígena pone el desafío de discutir, replantear y analizar el origen del movimiento social. En el caso de los pueblos (o naciones) indígenas, es la búsqueda de su autonomía política e ideológica para la libre determinación sobre el territorio, de donde nació y es su fuerza original, el cual tendría que volver a manejar los destinos del pueblo indígena de tierras bajas. La idea de volver a la comunidad de La Brecha era el inicio de reconstitución de la unidad de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia.

La Brecha la capital política del Isoso

La particularidad de llevar a cabo la V comisión nacional era el lugar donde ese iba a realizar. En este lugar elegido, y no era mera coincidencia, está la tumba de “Sombra Grande”, Bonifacio Barrientos Iyambae líder guaraní y fundador de la CIDOB. Su memoria histórica para la región y para el movimiento indígena es fundamental y La Brecha es una comunidad esencial para la fundación de la CIDOB y para el pueblo Guaraní.

La Brecha se encuentra en la región del Alto Isoso[9] a una distancia de 2 Km. del mítico río Parapetí el Iya de los guaranís. Está dentro el municipio de Charagua en el departamento de Santa Cruz de la Sierra. El clima es seco y muy cálido, se siente ni bien entras en contacto con su ambiente. La distancia desde la capital departamental es aproximadamente ocho horas de viaje, primero por asfalto hasta pasar el puente de Abapo y de ahí por tierra con profundos huecos llenos de polvo, camino estrecho que sientes a los arboles rozar los vidrios y el viento con arena que golpea con fuerza.

La historia de La Brecha es singular, por algo se denomina la capital política del Isoso y de los guaranís. Es una comunidad relativamente nueva, ya que nace recién en 1959, cuando el turbión obliga a los comunarios de Guirayoasa a trasladarse hasta "Buen Retiro". Esta comunidad se vuelve la sede política del Isoso a raíz del traslado de Bonifacio Barrientos Iyambae de Tamachindi a La Brecha. Con casi 1.500 habitantes, la Brecha es una de las comunidades más pobladas del Isoso y es también la que dispone de mayor infraestructura, ya que cuenta con un Hospital de Primer Nivel, una casa campesina, el templo de la unión cristiana evangélica, la sede de la Capitanía, un centro artesanal y un internado. La Brecha es desde 1985 la central escolar del núcleo del Centro Isoso que abarca desde Ibasiriri hasta Cuarirenda, gozaba de un sistema de agua potable mediante motor ytanque elevado y de un sistema de alumbrado público. (Arakae 1999: 89).[10]

La historia del lugar nos indica que la comunidad de La Brecha y Bonifacio Barrientos son la identidad de una región y de la CIDOB. Bonifacio Barrientos (adoptó el apellido de su medio hermano durante la guerra) fue elegido por las comunidades como el nuevo capitán grande de la zona, porque pertenecía a la familia tradicional de los dirigentes, y porque había actuado como ayudante de su hermano durante los trámites de tierra de la pre-guerra. Siguió adelante con ellos, consiguiendo, en 1947, los primeros títulos agrarios del Izozog. De hecho, en 1953, cuando se promulgó la primera reforma agraria boliviana, el Izozog era la única zona indígena de las tierras bajas en poseer al menos una parte de su territorio titulado. Apodado “Sombra Grande” por el cobijo que logró dar a su gente, Bonifacio Barrientos se quedó casi cinco décadas en el poder. En 1982 fue uno de los agentes más activos de la fundación de la Confederación Indígena, la CIDOB. Poco antes de su muerte, ocurrida en 1985, su hijo Bonifacio (“Boni Chico”) fue posesionado a su vez como capitán grande; fue uno de los fundadores de la Asamblea del Pueblo Guaraní en 1987[11].

La historia no solo es un recuerdo. Homenaje a “Sombra Grande”

Antes del inicio de la V Comisión Nacional se contemplo un homenaje en la tumba de “Sombra Grande”. La idea era pedir la unidad en torno a lo que fue el máximo líder de la organización indígena. Es así que los denominados asesores de Bonifacio Barrientos, como Francisco Sánchez y Vicente Moreno, se dirigirían a la gente presente en el lugar con la historia de lucha del gran Mburuvichaguasu, y del significado que tenía para el pueblo indígena de tierras bajas y en especial para los guaranís.

Pero era más que recordar al gran líder, era necesario volver a revivir la historia de lo que hiso este hombre y recordar que la unidad del pueblo es esencial para la búsqueda del horizonte del pueblo indígena. El asesor Francisco Sánchez fundador de la capitanía del alto y bajo Isoso, manifestó que “…la politiquería nos divide, la plata nos divide y eso preocupaba a “sombra grande”, él buscaba siempre la unidad del pueblo, unidos vamos a tener fuerza, desunidos vamos a perder”, y continua indicando que las decisiones son del pueblo, “voy a consultar con el pueblo, yo solo soy Mburuvicha, pero el pueblo es el que manda”.

Palabras simples pero que indicaban la esencia de un movimiento unido con su pueblo y sus necesidades y, de las dificultades y tentaciones que la dirigencia tiene y afronta constantemente, pero recalcaba siempre que las decisiones últimas están en saber recoger las decisiones del pueblo, y un ejemplo de ello y de historia del pueblo guaraní es lo que “se consiguió la tierra y el territorio con Bonifacio Barrientos, pero lo hizo con la unidad y Mburuvichaguasu como papá está ahí (siempre presente) solucionando los problemas y perdonarnos”. Estas palabras recordando la historia indicaban la situación actual que pasaba la organización. Este momento no es algo novedoso o nuevo para el movimiento indígena, porque lo que consiguió a lo largo de este tiempo es en base a la lucha constante, pero lo hizo en base a unidad y consenso.

Vicente Moreno, amigo y asesor de “Sombra Grande” fue más allá, e hizo recordar a quienes fundaron la CIDOB, era un llamado de nuevo a la unidad con un reclamo fuerte sobre eso. “Once capitanías para fundar la Cidob, yo soy un fundador. ¿Dónde están los hermanos chiquitanos y ayoreos?, y ya no están los isoseños en la CIDOB”. Era una convocación a todos los pueblos que fundaron la confederación y a todos los componentes actuales. No solo era recordar la historia, era un momento de retomar esa historia, era la necesidad de buscar de nuevo, otra vez, la unidad. Es así que asía un llamado a los presentes “que cada dos años se elegía a los dirigentes, no era por politiquería porque la designación era por el trabajo que realizaba”. Esta forma de elección, muy diferente a la actual democracia moderna propagandística, sectorial y con intereses particulares, era la posibilidad de encontrar consensos, no imponerlos, hacer participe con opinión y palabra a la gente, pero sobre todo, recordaba que la forma de consensuar (o luchar) con gente que tienen otros intereses diferentes al pueblo (indígena), ya no era mediante las armas o la guerra sino mediante la pluma y la letra (el estudio), que según los asesores eran las palabras de Bonifacio Barrientos cuando negociaba, sobre todo, ante el Karaí.

Era clara la preocupación que sentía Vicente Moreno indicando, “Estoy viejo y moriré pronto eso me preocupa de la CIDOB y APG, porque es una sola familia, un hermano, hay que ayudarlo y hay que tener amor”, y recordaba a Bonifacio Barrientos “no tienen que hacer división él nos retaba cuando no hacíamos la cosas bien”. Nuevamente era una especia de retar a las organizaciones que componen la CIDOB actual y que buscaban la unidad bajo la fortaleza de “Sombra Grande”. Pero las palabras de que la Confederación y la APG son una sola, entro muy profundo en los representantes guaraníes, ya que la historia de inicios de la CIDOB estaba muy ligada a lucha guaraní. Recuerdos que muy pronto harían notar en varias ocasiones los guaraníes en la V Comisión Nacional.

Los asesores indicaban que no era un simple llamado a la historia, sino continuar con la historia de la unidad indígena. Continuar con la lucha por el Iyambae, por la “autonomía” como movimiento. Esta autonomía que permita alejar los intereses politiqueros y diferentes a las decisiones y consensos del pueblo, y que a veces es cambiado por intereses particulares de los propios dirigentes renunciando lo que significaba ser el Mburuvicha de su comunidad, son intereses que hacen dividir el movimiento y se entromete en la verdadera lucha del llamado movimiento indígena traicionando estos principios de unidad, que rompe con las lógicas del llamado a la “libre determinación”. El asesor terminó indicando muy claramente que: “no podemos destruir la “casa grande” (hablando) a los jóvenes, lo que nuestros padres crearon para “vivir bien”, divididos por partidos políticos que entraron a nuestra lucha y casa, el asesor es el pueblo, y de manera conjunta retornar a la visión de unidad”. Estas palabras hicieron quedar muy claro que la historia no solo sirve para recordar, sino también para volver al camino de esa historia y, volver a los orígenes de la lucha, que es, por los principios del pueblo y no por política ajena a él.

Entre el quiebre y la unidad

Después de los actos de homenaje a “sombra grande” y, de los actos de reconocimiento por parte del acalde del municipio y del presidente del concejo municipal a los dirigentes y autoridades presentes en La Brecha, se dio inicio a la composición y realización de la agenda de la v comisión nacional, no sin antes verificar que estuvieron presentes la mayoría de las regionales para el quórum establecido por los estatus de la confederación de pueblos.

Pero las susceptibilidades de la gente y dirigentes estuvieron presentes. Uno de los primeros actos de tensión fue la presencia de militares alrededor del lugar (el colegio de la comunidad) donde se iba a realizar el evento. Militares que sacaban fotos y que luego en una ronda improvisa charlaron con parte del directorio nacional de la cidob, rodeados de muchísima gente, pudieron lograr su alejamiento del lugar. Esto ya causaba mucha susceptibilidad que duraría todo el evento.

Los discursos realizados por los representantes de las organizaciones iban dirigidos al seguimiento y acoso del gobierno, con la denuncia de que militares e infiltrados harían fracasar la realización de los objetivos planteados. Pero las tensiones no se acabarían ahí o sólo estuvieran alrededor de la intromisión por parte del gobierno, sino que, las tensiones entre los propios representantes indígenas estuvieron a lo largo de la realización del evento, estas fueron muy complejas y difíciles de sobrellevar.

Otra vez los llamados a la unidad estuvieron enmarcados desde las primeras intervenciones de los dirigentes. Pero las susceptibilidades volvieron con un propuesta fundamental, que el cambió a otra instancia de decisión permitiría fortalecer de nuevo a la CIDOB. Esta propuesta salió de la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG) y era volver la Comisión Nacional en Asamblea Consultiva. Solo la Asamblea Consultiva y bajo las normas establecidas en los estatutos permitiría conformar una comisión ad hoc encabezada por la APG con el objetivo de negociar la unidad de la confederación de los pueblos con la otra CIDOB paralela. Esta propuesta traería nuevas tensiones y quiebres dentro el movimiento.

A pesar de que este tipo de asambleas son una democracia abierta, comunitaria y directa por las posiciones, discursos y decisiones de las regionales presentes son de cara al pueblo, las lógicas de la democracia actual fueron evidentes en la forma de no aceptar la convocatoria, el de tomar de manera directa la dirigencia de la comisión de las decisiones que se llevarían a cabo y del descabezamiento de la actual dirigencia. Este último punto del cambio de una Comisión Nacional a una Asamblea Consultiva creó un nivel de desconfianza entre las regionales, lo que provoco momentos de tensión en toda la jornada.

Los intereses de cada regional sobre los destinos de la confederación fueron tomando posición, y el llamamiento de unidad de los grandes asesores del pueblo indígena se puso a un lado negando toda la historia de la fuerza indígena en base a la unidad. Esto demuestra que los intereses y miradas diferentes de acuerdo a un momento determinado juegan un rol importante en la posición de dominio y poder que se tenga dentro la organización general, es decir, algunas regionales tienen un mayor peso en las decisiones de la Confederación por la cantidad de personas que agrupa un pueblo y por la historia que este pueblo tiene dentro las estructuras organizativas. No es casual que las tensiones en el lugar eran por la propuesta de la APG, que tiene una historia dentro la CIDOB y por el tamaño de su organización, y no así por otras posturas expuestas por otras regionales y pueblos indígenas “más pequeñas”.

Pero la mayoría de las regionales presentes decidieron respetar la convocatoria del llamado a la V Comisión Nacional, reclamando el cumplimiento de los estatutos para respetar las estructuras de decisión de la “casa grande”. A pesar del respaldo de una gran mayoría por el respeto a la convocatoria, las tensiones continuaron subiendo. El pedido de retiro del directorio nacional de la mesa que dirigiría la Comisión Nacional, trajo la más alta tensión de la jornada. Este pedido permitió que los que dirigieran la comisión nacional fueran los capitanes del bajo y alto Isoso con la idea era conformar la comisión de negociación con el gobierno y la CIDOB paralela. Punto que fue muy discutido por todos, llegando a reclamar que no se respeta a ellos como dirigentes y visitantes porque la idea principal de estos actos era para tomar la CIDOB.

Una serie de emociones y cálculos se notaba en las reuniones separadas que cada grupo realizaba, y las decisiones de continuar con el evento a pesar de la desconfianza, era más que urgente y necesario, porque el fracaso de la realización de la comisión nacional traería la descomposición total de la confederación. La primera jornada acabo con niveles de susceptibilidad y con murmullos de que mañana continuaría las tensiones.

Al día siguiente temprano, las reuniones que empezaron la noche anterior y continuaron durante el desayuno, la caminata a la escuela y los grupos a lo largo del camino eran tan evidentes como la tensión que aun se notaban en el ambiente. Las estrategias de unos por poder tener un resultado de apoyo y de los otros para una posible discontinuidad de la gestión, estaban en marcha.

El directorio de la CIDOB está presente en la cabeza de la mesa con vista a todos los presentes, pero los que dirigen la mesa son los capitanes guaraníes del alto y bajo Isoso, el presidente de la APG y los asesores grandes. Es así que se empezó a dar la palabra a los representantes de las regionales. La mayoría de las intervenciones estaban dirigidas a que notaban un desgaste del movimiento indígena por la intromisión política que sufre la Confederación por parte del gobierno. El divisionismo es claro porque hasta en las subcentrales está presente, indicaban que, se trata de convencer con regalos a los indígenas para que les apoyen y dividan el movimiento indígena. Pero dejaban en claro que, la realización de acuerdos que hiso la dirigencia y dirigentes actuales de la CIDOB con gente de la “derecha” como Rubén Costas y con el gobierno de Evo Morales en algunos casos, no implicaba cuartar y vender el derecho de la lucha indígena.

Pero también las críticas a la dirigencia nacional vinieron por parte de los representantes regionales, señalando que la actual dirigencia no llega a las bases, a los pueblos para tener consensos con ellos. “hay que reivindicarnos viendo nuestras necesidades de la comunidad a la cidob” palabras de Rosa Chao de la CPITCO. En palabras de José Bailaba de la OICH, indicaba “criticamos de paralelismos y división (al gobierno), y nosotros lo hacemos. Se pregunta ¿Qué paso con todos los que apoyábamos a Adolfo Chávez están al otro lado, no hay coordinación” era un llamado los indígenas y al propio directorio por no coordinar con las bases.

Las mismas interrogantes tenían el representante de la COPNAG. Pero el planteamiento estaba dirigido a que la Confederación y los pueblos indígenas son los que pelean contra el sistema, con la forma de uso de los recursos naturales y contra el sistema que avasalla estos recursos. Una de las propuestas fue que se llene las acefalias de algunas direcciones que están apoyando a la CIDOB paralela, como las dirección de tierra y territorio, recursos naturales y de autonomía.

La propuesta de definir las estrategias de control de los diputados indígenas era fundamental, porque indicaban que muchos (de estos diputados indígenas) se fueron al lado del gobierno. La necesidad de plantear un instrumento político propio de los indígenas es vital para su representación, era manifestado por CPILAP.

La preocupación de los dirigentes era que ellos estaban con mandatos de aprehensión por parte del gobierno, por nuestras decisiones de lucha de nuestros territorios que están en peligro y que jamás debemos negociar nuestros derechos. Continuo hablando que “aquí no manda ni la derecha ni la izquierda… y que el gobierno ya no representa a los pueblos indígenas, podemos conducirnos solo y reconducir el Estado plurinacional”, palabras de Bertha Bejarano.

Pero la intervención que se esperaba era del presidente de la APG, por la posición que plantearon los guaraníes respecto al problema de la Confederación. Se planteaba hablar con el Estado para garantizar el “Vivir Bien” de los pueblos indígenas, pero también hablar con la CIDOB paralela. La idea era crear un comité ad hoc que impulsara la unidad de la confederación y que se hagan un llamado de un mes para la Asamblea Consultiva y de tres meses a la Gran asamblea. Estas palabras ponían en claro la decisión de la APG y su postura desde el inicio de la V Comisión Nacional.

La resolución en medio de la noche

Una vez terminada la intervención de los dirigentes y después de sistematizar las propuestas y acuerdos para tener la resolución del evento, las discusiones y rondas separadas para aceptar o modificar las propuestas estuvieron muy activas. Las diferencias sobre todo de la APG con algunos puntos de la resolución eran evidentes, hasta el punto de verse molestos y separados de lo que se planteo por parte de las demás regionales. La APG trataba de buscar la unidad de todos los indígenas bajo una nueva Confederación y salvarla lo más inmediato posible, de la crisis en la que se encuentra, pero bajo una idea pronunciada por sus asesores mayores indicando que la APG y la CIDOB son una sola.

Después de tanta discusión por los diferentes sectores indígenas presentes se resolvió, en sus principales puntos, desconocer al directorio de la CIDOB paralela, ratificar al directorio salido de la GANPI 2010, un plazo para desocupar la “Casa Grande” la sede de la CIDOB en Santa Cruz[12].

La Confederación de Pueblos indígenas de Bolivia, cumple en la presente gestión 30 años de actividades y de unidad del movimiento indígena de tierras bajas en la defensa de sus intereses y el fortalecimiento del movimiento. Este último tiempo es uno de sus más difíciles momentos por las formas de dirigir e intervenir en la casa de los indígenas, por lo tanto la Confederación debe buscar ese momento de unidad.

La lucha por el territorio sigue siendo el factor de unidad de los pueblos indígenas y en la cual gira su vida y sobrevivencia. La idea de defender esos territorios está dentro la historia misma del pueblo indígena, ya que de ahí emana su fuerza e identidad. La lucha de siempre y es la lucha por la tierra y el territorio sobre todo las cosas.

La realización de la V Comisión Nacional, es un intento por mantener esta unidad, por mantener su independencia política y de sobrevivir a las amenazas de la intervención sobre sus territorios. El pueblo indígena tiene todavía la fuerza de continuar con esta histórica lucha, porque es la demanda de los ancestros y de las nuevas generaciones. Es por este motivo que la diversidad de los pueblos ya implica determinadas fricciones pero que no determinan el fin del movimiento, como lo haría la provocación de una crisis.

La construcción de la nación indígena sigue en el pensamiento y en la fijación del movimiento, pero la nación parte de la unidad y por lo tanto se desarrollo a partir de la propia finalidad del movimiento. Lo indígena está presente, no solo por que la constitución lo dice, sino porque es la forma de ver la vida, es la forma de vivir y concebir la historia.

Notas:

[1]Es una de las Instancias de decisión de la CIDOB, conformada por el Directorio Nacional y los presidentes de las organizaciones regionales. Evalúan los avances y dan líneas de trabajo periódicamente. Es la instancia responsable del cumplimiento del Plan estratégico anual. La “V Comisión Nacional” se llevo a cabo entre el 15 y 17 de Agosto del 2012.

[2] La Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB), se fundó formalmente en octubre de 1982, en Santa Cruz de la Sierra, con la participación de representantes de cuatro pueblos indígenas del Oriente Boliviano: Guaraní-izoceños, Chiquitanos, Ayoreos y Guarayos.

[3] Es la Gran Asamblea Nacional de Pueblos Indígenas, máxima instancia de la Confederación y se reúne cada 4 años. Toma decisiones sobre lineamientos estratégicos, evalúa la gestión de la dirección nacional y elige a los miembros de la nueva directiva. Participan representantes de los niveles regional, pueblos e intercomunal.

[4] El proceso de unificación de los pueblos indígenas del Oriente se inició aproximadamente en los años 1979, cuando se dieron los primeros contactos entre representantes de los pueblos Guaraní-izoceños, Chiquitanos, Ayoreos y Guarayos, a iniciativa de aquel entonces Capitán Grande guaraní, Mburuvichaguasu Bonifacio Barrientos Iyambae, llamado también "Sombra Grande".

[5] El 10 de julio, la indígena moré Melva Hurtado fue elegida como la presidenta de la CIDOB, entidad paralela que surgió para reemplazar a Adolfo Chávez, quien participó de la VIII y IX marcha indígena por el TIPNIS. El 27 de julio, el directorio paralelo de Melva Hurtado, aliado del Movimiento Al Socialismo (MAS) tomó violentamente las oficinas de la sede de la CIDOB. El 31 de julio, la dirigente paralela de la CIDOB, Melva Hurtado, aseguró que su directiva contaba con el apoyo de 10, de las 13, regionales pero no mencionó cuales. Fuente del periódico digital “ERBOL”.

[6]Ángel Yanura Aramayo. Academia de Historia y Lengua Guaraní. http://www.ifeanet.org/temvar/SVtierra6.pdf

[7] Idem.

[8] El líder de una guara o provincia era el llamado Mburuvichaguasu, que en realidad sólo tenía poder efectivo en momentos de crisis, cuando las comunidades estaban en guerra con otra guara, otra tribu o con los karaí (el hombre hispano hablante). En conflictos mayores también se podían aliar diferentes regiones, que en una asamblea escogían su líder común. En: http://www.cerdet.org.bo/Guaranies.html

[9] El pueblo izoceño es parte del pueblo guaraní, que se asentó históricamente en el Bajo Parapetí, próximo a los Bañados del Izozog, un área geográfica denominada “Ñande Yari”, que quiere decir algo así como la madre de todas las especies, el vientre de la creación, su hábitat originario. Jorge Orías Herrera

[10] En: http://www.kawsay-unik.org/autonomias/index.php?option=com_content&task=view&id=33&Itemid=47

[11] En: http://www.educabolivia.bo/educabolivia/micrositios/biografias_y_efemerides/biografias/contenido/personajes/pdf/bonifacio_barrientos.pdf

[12] Ver la resolución completa en: http://www.cidob-bo.org/images/2012/resoluciones/V%20CNPI-2012.pdf

* Investigador del Centro de Estudios y Apoyo al Desarrollo Local – CEADL e integrante del equipo técnico del programa Observatorio Boliviano de los Recursos Naturales.

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Por quién votará en las elecciones de 2014

  • Evo Morales Ayma
  • Juan del Granado
  • Samuel Doria Medina
  • Rubén Costas
  • Nuevo Partido de la COB
  • Votaré blanco o nulo

Encuesta vigente desde el 01-07-2013

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