Domingo 29 de mayo del 2016
 
x

¿Olvidó su contraseña?

Área: Opinión >> Comentarios y enfoque
Actualizado el 2004-06-23 a horas: 11:21:32

Anécdotas de la Guerra del Chaco

Anécdotas de la Guerra del Chaco Ramón Rocha Monroy A mis 13 años conocí Asunción. Si la memoria me es fiel, la capital paraguaya era por entonces una aldea grande, y no la bella y moderna ciudad que volví a ver hace poco. A unas cuadras de la plaza de armas se extendía el suburbio y en él vi un caballo disecado y cubierto de moscas. Pero no es eso lo que quiero contar. Mi madre y yo nos alojamos en una pensión familiar y al mostrar nuestros pasaportes, el dueño se limitó a mirarnos en silencio.

Ramón Rocha Monroy

Ramón Rocha MonroyOjo de vidrio: Publicó las novelas: ¡Qué solos se quedan los muertos!-Vida de Antonio José de Sucre (Ed. El País, 2006), Potosí 1600 (Premio Alfaguara 2001), Ladies Night, La Casilla Vacía, Ando volando bajo (Premio Guttentag 1994), El run run de la calavera (Premio Guttentag 1983), Allá Lejos (Ed. Los Amigos del Libro, 1978). Inició su carrera literaria con Pedagogía de la Liberación (Premio Franz Tamayo de Ensayo 1975). Tiene dos libros de crónica gastronómica: Crítica de la sazón pura, Todos los cominos conducen aroma y La importancia de vivir en Cochabamba. Es también guionista de cine.
Blog clandestino

Contactos con el autor
close

Contacto con Ramón Rocha Monroy




11 + 3 = echchange

Con el uso de ese servicio Ud. acepta:
Su dirección E-Mail y la del destinatario serán utilizados sólo para avisar al destinatario sobre el envío. Para evitar el mal uso del servicio, Bolpress registrará el IP del emisor del mensaje.

Anécdotas de la Guerra del Chaco

Ramón Rocha Monroy

A mis 13 años conocí Asunción. Si la memoria me es fiel, la capital paraguaya era por entonces una aldea grande, y no la bella y moderna ciudad que volví a ver hace poco. A unas cuadras de la plaza de armas se extendía el suburbio y en él vi un caballo disecado y cubierto de moscas. Pero no es eso lo que quiero contar. Mi madre y yo nos alojamos en una pensión familiar y al mostrar nuestros pasaportes, el dueño se limitó a mirarnos en silencio.

La sorpresa vino esa noche, porque nos invitó a cenar y se esmeró en hacernos sentir como en casa. La hija mayor tocó el piano, la segundita ofreció el postre, los muchachos de mi edad me convocaron a patear una pjucucha y la mamá se enfrascó en dulce tertulia con mi madre. Ya era tarde cuando el señor nos acompañó a la pieza y entonces nos dijo palabras que no he olvidado: "Jamás me imaginé tener bolivianos en mi casa. Yo perdí cinco hermanos en el Chaco".

El segundo episodio es reciente. Visitaba la represa de Itaipú, y en un breve descanso en casa de un amigo paraguayo ya entrado en años, vi colgada en la pared una hermosa cruz de plata. Me asombró aun más que fuera plata potosina. Se lo dije al amigo pila y me contó un episodio de la guerra. En una ofensiva paraguaya, había saltado al interior de nuestra trinchera y lo primero que vio fue un soldado boliviano herido. Viéndolo con el machete en alto, el herido que apenas era un muchacho se quitó la cruz de plata y le encomendó que la entregara a su madre. Ese era el origen de la joya.

Luego de un silencio que se podía cortar con un cuchillo, le hice la pregunta obvia: "¿Y? ¿Lo mató?" El amigo paraguayo me dijo: "Claro que sí.

Guardé la cruz y le di el machetazo en la cabeza".

Un tío mío murió el 14 de junio, el último día de la guerra. Desde el amanecer ambas fuerzas trataron de agotar el parque enfrentándose en una feroz balacera. Poco antes del mediodía, una bala se le incrustó en la frente. Mi padre recordaba mucho esa fecha. Decía que a las doce, bajo el sol canicular, cayó sobre el Chaco un silencio extraño. Tres años que nadie había vuelto a sentir ese silencio minucioso del mediodía, pues hasta las cigarras habían callado. Mi viejo colgó una hamaca entre dos ramas y durmió la siesta más tranquila de su vida. A veces cada prisionero era asignado a un soldado boliviano, y éste respondía con la vida de que el cautivo no se fugara. De día no era fácil escapar, pero por las noches, nuestros soldados se amarraban al cuerpo de sus prisioneros para evitar la sorpresa. Total, que una mañana despierta un pariente mío y el prisionero no estaba a su lado. Se había escapado. Comenzó la lista por orden alfabético y cada soldado respondía: "¡Firme con su prisionero!". Avanzaba la lista y el prisionero no aparecía. Entonces el pariente se dirigió a la intendencia, donde había una montaña de habas. Se encaramó a la cima y allí lo encontró: dice que devoraba las habas crudas. Lo agarró a golpes y alcanzó a llegar a la lista y gritar como todos: "¡Firme con su prisionero!"

A casi setenta años de ese abrazo de paz y amistad que nos dimos bolivianos y paraguayos el 14 de junio de 1935, causan todavía asombro las anécdotas de la guerra.

Otros artículos del mismo autor

Volver atrás
Enviar el artículo por E-mail
close



15 * 3 = echchange

Con el uso de ese servicio Ud. acepta:
Su dirección E-Mail y la del destinatario serán utilizados sólo para avisar al destinatario sobre el envío. Para evitar el mal uso del servicio, Bolpress registrará el IP del emisor del mensaje.

Compartir el artículo en Facebook Versión para mprimir
+ Restaurar tamaño del texto -
Contactar al autor
Uhr 3

min.

... a fondo

Elites económicas y decadencia sistémica

Jorge Beinstein

A raíz de la llegada Mauricio Macri a la presidencia se desató en algunos círculos académicos argentinos la reflexión en torno del “modelo económico” que la derecha estaba intentando imponer. Se trató no solo de hurgar en los curriculum vitae de ministros, secretarios de estado y otros altos funcionarios sino sobre todo en la (...) :: Más detalles

Otros artículos de análisis

Quintana tiene el hábito de desviar fondos públicos y de impartir “línea” a los periodistas

Wilson García Mérida

La difusión de un audio que registra una reunión “de trabajo” entre el ministro de la Presidencia Juan (...)

Se abre la Asamblea General de las ONU sobre las políticas de drogas y el narcotráfico

Cristiano Morsolin*

Por primera vez en casi dos décadas, la Asamblea General de las Naciones Unidas dedicará a partir de hoy, martes 19 de abril (...)

Las mentiras de la teoría económica neoliberal y la demagogia de los políticos del sistema

Chris Hedges *

Vamos a discutir una gran estafa piramidal que no solo define la economía de EEUU, sino también la economía mundial; (...)

Demagogia masista y exabruptos de Evo empañan la demanda marítima

AmaliaPandoCabildeo

Cada 23 de marzo el gobierno de Evo Morales actualiza alguna acusación o desempolva alguna demanda contra Chile para distraer al (...)

la frase

Álvaro García ha leído pocos libros Cita a Hegel pero leyó citas de citas nada más Por eso carece de espíritu humanista y sufre acomplejamiento social e intelectual

Wálter Chávez, ex asesor del MAS

¿Cuál es el principal desafío del nuevo gobierno

  • Seguridad ciudadana
  • Lucha contra el narcotráfico
  • Industrialización
  • Empleo y educación
  • Otros

Encuesta vigente desde el 13-10-2014

Encuesta anterior:

Por quién votará en las elecciones de 2014